De la remolacha azucarera al azúcar acabado: KSB ofrece bombas y válvulas para la obtención de azúcar
La producción de azúcar comienza con la cosecha de remolacha azucarera, que suele iniciarse a mediados de septiembre y extenderse de 80 a 110 días. Durante este tiempo, la producción debe transcurrir con la máxima fluidez posible para no interrumpir todo el proceso de obtención de azúcar. Además, en caso de avería, debe disponerse de servicio técnico y repuestos en poco tiempo.
Las operaciones que se llevan a cabo en la producción de azúcar comprenden una amplia gama de procesos de manipulación de fluidos, por ejemplo, el bombeo de la mezcla cossette/jugo a la torre de extracción o el transporte de los cristales de azúcar disueltos en agua. Estos procesos complejos requieren soluciones de sistemas personalizadas y, sobre todo, productos técnicamente aptos y avanzados.
Muchos componentes de KSB pueden adaptarse específicamente a los requisitos de estas aplicaciones. Así, puede utilizarse la bomba de voluta KWP fabricada con materiales especiales para transportar fluidos abrasivos, como lechada de cal, lodos de filtración o agua de lavado contaminada. Para combinar con esta, y también con otras bombas como Etanorm o MCKP, KSB ofrece cierres mecánicos de diseño y fabricación propios (incluidos sistemas de alimentación) específicamente adaptados para esta aplicación.
Por lo tanto, KSB suministra las bombas y válvulas adecuadas para cada operación del proceso de producción de azúcar, desde el lavado de las remolachas hasta la extracción del azúcar y su cristalización.
Desde el zumo de remolacha hasta el azúcar cristalino, KSB ofrece soluciones para cada etapa de la producción.
Para aplicaciones alimentarias o industriales: KSB ofrece bombas potentes y válvulas para la producción de almidón.
En función de la región y el clima, el almidón se puede obtener del maíz, la patata, el trigo, los guisantes o también la mandioca. Sin embargo, con independencia de la planta que sirva de materia prima, KSB ofrece la solución adecuada para cada aplicación de la producción de almidón, lo que supone una ventaja, en especial, para los fabricantes de equipos originales que ofertan multitud de sistemas para varias materias primas.
La producción de almidón es un mercado internacional en crecimiento. Y este mercado engloba no solo la producción higiénica de almidón para la industria alimentaria, sino también para otros clientes importantes: los campos de aplicación del denominado almidón técnico abarcan desde los materiales de construcción y la fabricación de cartón hasta la industria textil, cosmética y farmacéutica.
La ventaja de KSB: como proveedor integral, dispone de las soluciones de productos y servicios idóneas para todas las aplicaciones y operaciones del proceso productivo.
KSB suministra todos los productos y presta todos los servicios que necesita de un único proveedor.
Aúna una dilatada experiencia en productos y procesos y una extensa oferta de productos y servicios. Ello significa que KSB suministra no solo todas las bombas y válvulas necesarias para los procesos primarios, sino también para los procesos periféricos, es decir, los procesos auxiliares de la producción de azúcar y almidón.
Muchos componentes pueden adaptarse específicamente a los requisitos particulares. Por ejemplo, la bomba de voluta KWP está disponible en multitud de variantes de materiales para su uso en procesos primarios, por ejemplo, el transporte de fluidos abrasivos como lechada de cal, lodos de filtración o agua de lavado contaminada. Por otro lado, los cierres mecánicos de KSB especialmente adaptados a la aplicación y el tipo de bomba aseguran una larga vida útil.
La red de servicio internacional de KSB complementa estas ventajas. En los más de 170 centros de servicio que la integran hay más de 3000 especialistas disponibles para ofrecer a corto plazo mantenimiento y reparaciones.